TIEMPO DE MACARRAS

Dicen que en estos tiempos no hay nada más revolucionario que la buena educación.

Una pena que no tomen tona en el Vaticano.

Estos días nos hemos desayunado con una noticia sorprendente del limonesro del Papa, menos sorprendente, todo hay que decirlo, que la explicación-justioficación del episodio que han hecho muchos jerarcas de la Iglesia.

La noticia era presentada así por Infocatolica

La electricidad del edificio fue cortada por el proveedor de electricidad el 6 de mayo porque había acumulado una deuda de unos 300.000 euros ($ 337.000).

Ha sido ocupado desde 2013 por el movimiento Action y, además de la vivienda, alberga varios espacios de trabajo.

«Anoche intervine personalmente para poner en marcha la electricidad. Fue un gesto desesperado. Había más de 400 personas sin electricidad, familias con niños», dijo a Ansa el cardenal responsable de la organización benéfica pontificia.

Su proceder fue la siguiente. La noche del sábado bajó a los sótanos del edificio y trucó los contadores para que funcionaran de nuevo. Al mismo tiempo dejó una tarjeta suya diciendo que asumía la responsabilidad. Cuando llegó la compañía eléctrica, los okupas hicieron guardia en el cuarto de contadores para que no pudieran volver a cortar otra vez la luz.

Más sorprendente aún que el episodio han sido la palabras del número 2 en el Vaticano, Pietro Parolin, y del cardenal Turkson, presidente del Dicasterio de Desarrollo Humano Integral.

Las deposiciones de ambos prelados han sido las siguientes:

PP: «un esfuerzo positivo para llamar la atención de todos sobre un problema real que afecta a hombres, mujeres, niños y ancianos»

«Personalmente creo que el esfuerzo se debería poner en comprender el sentido de este gesto, que es llamar la atención de todos sobre un problema real que afecta a personas, a niños y ancianos. Y se ha logrado: las instituciones se han activado».

T: «es el arma de la misericordia del Papa Francisco».

«el limosnero nunca se echó atrás para ayudar a las familias italianas, siendo buen samaritano para los más necesitados. Es inherente a la misión de la Iglesia».

«Fueron las mismas críticas que hicieron de Jesús en su día: es ilegal hacer cosas el sábado. ¿Pero es la legalidad la que prevalece o hacer bien a alguien? ¿Cuál es la elección?».

«Ciertamente, el cardenal no hizo nada para esconderse. Tanto es así que antes de irse dejó su tarjeta de presentación y asumió toda la responsabilidad. Repito, la pregunta es la misma: ¿está bien curar en sábado, sí o no? ¿Está permitido dejar a los niños allí durante días sin electricidad, a los ancianos o a los enfermos? Nadie quería violar la ley, pero tenemos que ayudar a la gente».

 

No sé bien por donde empezar, tal es la montaña de cinismo, mentiras y falsificación del Evangelio que estas pocas frases encierran.

Así, a bote pronto:

1- El Vaticano se apunta al movimiento okupa, al que legitima. Ese movimiento que se arroga el derecho de decidir que propiedades, que no le pertenecen, pueden tomar violentamente. La anarquía nunca favoreció a los pobres, este movimiento tampoco lo hace. Son multitud los ejemplos de gente sencilla que ha visto ocupadas sus propiedades y que, sin medios ni dinero, pasa auténticos calvarios. Nada de esto les preocupa.

2- Me comenta un amigo del mundo de la construcción cómo funciona algunas de estas ocupaciones en diversas partes de España. La mafia de turno ocupa el inmueble y posteriormente lo subarrienda a familias sin recursos a las explotas en todo lo posible. Estas familias hacen de pantalla sobre los verdaderos capos del negocio. Por supuesto, ninguna familia sin recursos encontrará acomodo en estos inmuebles sin pagar la correspondiente extorsión. La práctica debe estar especialmente extendida en Cataluña, donde son cientos las casas de vacaciones en esta situación, sin que nuestros queridos medios le dediquen 1 minuto. En la noticia habla del movimiento Action, por lo que difícilmente parece una ocupación espontánea de gente sin recurso. Al favorecer estos movimientos dejan en manos de las mafias a la geste necesitada que de verdad habite esos u otros inmuebles.

3- Parece que nuestros prelados se apuntan al dicho de «El fin justifica los medios», divisa que nunca ha formado parte de la Iglesia. Pero, como en Amoris Laetitia, parece estar justificados «en algunos casos». Que nadie intente conocer cuáles son esos casos pues sólo un camino de acompañamiento con el correspondiente discernimiento podría revelarlo. Pero la enseñanza que hay que sacar de este ejemplo es que el robo, a veces, está justificado.

4- Turkson, el torpe, señala a Francisco como el líder último de esta acción. Que no haya dudas «es el arma de su misericordia».

5- La virtud de la limosna descansa en que TU des algo al prójimo, no en obligar a otro a que lo haga. Desde el punto de vista Vaticano no habría nadie más virtuoso que el político de turno. Ha sido una constante en el mundo católico, así me lo enseñaron a mí, que el mérito frente a Dios no estaba en el importe entregado para obras de caridad sino en el esfuerzo, necesidad etc de aquel que lo entregaba. Esto último era el indicativo del amor a Dios y al prójimo de aquel que lo entregaba. Ningún mérito supone robar al vecino para entregárselo a los pobres, sean estos supuestos o reales.

6- «Que no sepa tu mano derecha lo que hace la izquierda». Para aquellas personas, pocas, que estamos hartos del exhibicionismo del mundo moderno, estas acciones tan publicitadas no hacen sino provocarnos un profundo dolor. La Iglesia transformada en una especie de reality televisivo.

7- Respecto a las palabras del Cardenal Turckson, sobre el samaritano y curar en sábado, habrá que recordar lo señalado en el punto 5. El samaritano no deja al herido en la posada y le dice al posadero que se haga cargo de él. Al contrario, deja un dinero, SUYO, y dice que a la vuelta pagará el resto si no es suficiente. Otro tanto podría aplicarse a las acciones de Jesús. No deja cojo a un judío para curar otro o devuelve la vista a uno para dejar ciego a otro. Eso sin entrar en lo que buscaba con ello.

8- Por último, es mentira que el limosnero asumiese ninguna responsabilidad. Por el contrario, el dejar la tarjeta es un exhibicionismo más. Asumir la responsabilidad sería renunciar a la inmunidad vaticana, cosa que no parece haber hecho. Mientras tanto, es inmune a la consecuencia que de sus actos se pueda derivar.

Lo dicho, unos cínicos de campeonato.

Capitan Ryder

http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=34868

https://www.religiondigital.org/solidaridad/Vaticano-arropa-Krajewski-Nadie-queria-parolin-turkson-paglia-salvini-okupas_0_2121687842.HTML

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *