LA MASONERIA, LA LISTA PECORELLI Y EL SINODO DE LA AMAZONIA

En el año 2007 mi buen amigo José Antonio Ullate Fabo publicaba un libro interesantísimo, El Secreto Masónico Desvelado.

En las numerosas entrevistas que concedió hacía especial hincapié en un punto; ¡olvídense los católicos de las teorías de la conspiración y presten mucha más atención al contenido, a las ideas masónicas!.

Dicho de otro modo, no es relevante si tal o cual político, eclesiástico o militar es o ha sido masón. Es infinitamente más importante el pensamiento que da sustento a la masonería y que, actualmente, impregna toda la sociedad.

Es esa idea la que siempre condenó la Iglesia, esa “fe” que carece absolutamente de cualquier elemento sobrenatural. Son radicalmente incompatibles. Como decimos, el pensamiento masónico encuentra hoy terreno fértil al moverse con total comodidad en el orden de lo vaporoso, lo inconcreto, los términos vagos. Es imposible que desciendan a lo concreto pues eso pondría advertir a algunos de los incautos. Y la sociedad hoy se mueve en esos parámetros, no tiene ningún interés por descender a lo concreto.

Por ejemplo, a las condenas de la Iglesia la masonería siempre respondió que, en el fondo, ellos también perseguían lo mismo, que eran una sociedad “ética”, que admitían a miembros de todas las religiones pues se rinde culto “al gran arquitecto del Universo”, y que ahí cada uno puede rellenar el hueco como desee. Es imposible compatibilizar eso con una religión encarnada, como es el catolicismo. Sólo moviéndote en el terreno de la ambigüedad puedes no ver el enfrentamiento.

Precisamente, las condenas de los Papas hicieron especial mención en el naturalismo absoluto de estas ideas, totalmente incompatibles con la Fe católica, al menos hasta ahora.

Pues uno lee, al menos lo intenta, el Instrumentun laboris para el Sínodo de la Amazonía y no puede dejar de pensar que no sólo la sociedad, sino que también las más altas cabezas en el Vaticano están impregnadas de pensamiento masónico.

Tomo algunos párrafos del análisis, imprescindible, realizado de este documento por José Antonio Ureta:

el Instrumentum laboris toma como base de sus elucubraciones, no la Revelación de Dios contenida en la Biblia y en la Tradición, sino en la realidad de la supuesta «opresión» a la que estaría sujeta la Amazonía la cual, de simple área geográfica y cultural, pasa a ser «interlocutor privilegiado», «lugar teológico», «lugar epifánico» y «fuente de revelación de Dios» (n°2, 18 y 19).

-Desde el punto de vista teológico, el Instrumentum laboris no sólo recomienda la enseñanza de la Teología India «en todas las instituciones educativas», para «una mejor y mayor comprensión de la espiritualidad indígena» y para que «se tomen en consideración los mitos, tradiciones, símbolos, ritos y celebraciones originarios» (n° 98), sino que, a lo largo del documento, repite todos sus postulados. O sea, que las «semillas del Verbo» no sólo están presentes en las creencias ancestrales de los pueblos aborígenes sino que ya han «crecido y dado frutos» (n° 120), por lo que la Iglesia, en lugar de la evangelización tradicional que busca su conversión, debe limitarse a «dialogar» con ellos ya que «el sujeto activo de la inculturación son los mismos pueblos indígenas» (n° 122).

En ese diálogo intercultural, la Iglesia debe además enriquecerse con elementos claramente paganos y/o panteístas de tales creencias, como «la fe en Dios Padre-Madre Creador», las «relaciones con los antepasados», la «comunión y armonía con la tierra» (n° 121) y la conectividad con «las diferentes fuerzas espirituales» (n° 13). Ni siquiera la curandería queda al margen de ese «enriquecimiento». Según el documento, «la riqueza de la flora y de la fauna de la selva contiene verdaderas ‘farmacopeas vivas’ y principios genéticos inexplorados» (n° 86). En ese contexto, «los rituales y ceremonias indígenas son esenciales para la salud integral pues integran los diferentes ciclos de la vida humana y de la naturaleza. Crean armonía y equilibrio entre los seres humanos y el cosmos. Protegen la vida contra los males que pueden ser provocados tanto por seres humanos como por otros seres vivos. Ayudan a curar las enfermedades que perjudican el medio ambiente, la vida humana y otros seres vivos» (n° 87).

Lo dicho, si alguien encuentra alguna pepita de Fe católica en este documento que nos lo haga saber.

Los chicos de Greenpeace han quedado, al lado de estos, quedan como gente moderadita. Hay menos peligro para la Fe en cualquier campaña de Greenpeace que en este Sínodo Amazónico.

No es que Francisco o sus asesores acierten más o menos, en este u otro tema, sino que se cumple una vez más aquello de que “nadie da lo que no tiene”. Por eso es imposible que nada bueno salga de este Sínodo, ni del que se celebró sobre la familia, ni de esta o aquella reunión, “porque de la abundancia del corazón habla la boca” y ya son demasiados años para no ver lo que domina el corazón de muchos de estos eclesiásticos.

Capitán Ryder

P.D: Ya se trató en este blog el tema de la lista Pecorelli, aquella relación de supuestos masones, publicada en los años 70, y que estarían incrustados en las estructuras vaticanas: Sacerdotes, Obispos y Cardenales entre los que supuestamente estaban, entre otros, el cardenal Villot, Casaroli etc. Enlazo nuevamente con la idea de José Antonio, es irrelevante si eran o no masones, lo relevante es que hablaban y actuaban como masones y que esos polvos han traído estos lodos, la mayor crisis en la historia de la Iglesia.

Esto mismo es aplicable a Marx, Madariaga, Cupich etc.

http://www.infocatolica.com/?t=opinion&cod=35162

OTRA VEZ EL PACTO DE METZ (VII)

 

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