ES PRECISO QUE MUCHOS “MUERAN”…

Para que uno sólo sea “salvado”.

Me refiero, lógicamente, a la crisis de la Iglesia en Chile.

Todos los medios han señalado el hecho histórico de que todos los obispos de un país pongan su cargo a disposición del Papa. Pocos han analizado el por qué de esta medida, forzada por el Papa.

Entre el 15 y el 22 de enero el Papa Francisco realizó un viaje a Chile y Perú. El viaje se saldó con un sonoro fracaso, especialmente por lo acontecido en Chile. Los actos convocados se quedaron semi vacíos y unas polémicas declaraciones de Francisco pusieron a la prensa anti-católica en contra suya. Hasta ese momento la relación había sido idílica.

Una vez la imagen de Francisco quedó dañada se puso en marcha toda la maquinaria Papal para revertir la situación. En ese momento, cualquier observador desapasionado podía pensar que alguien lo pagaría, y ese alguien, no sería Francisco. En estos casos no hay confusión, mensajes contradictorios, palabras que dicen lo contrario de lo que se hace etc. La imagen del Papa había quedado por los suelos y había que rehacerla, caiga quien caiga.

El proceso ha terminado esta semana con la dimisión forzada de todos los obispos. Después Francisco hará lo que estime oportuno, pero su imagen debe quedar salvada, aunque eso suponga extender la sospecha a toda la Iglesia en Chile.

El 21 de diciembre de 2017 el Papa Francisco dirigía un discurso a la Curia con motivo de las Navidades. En él, aclaraba expresamente, que estaba al tanto de todo, de que sus acciones eran muy conscientes y que nadie las podía achacar a la desinformación. En concreto, decía lo siguiente:

Permitidme que diga dos palabras sobre otro peligro, que es el de los traidores de la confianza o los que se aprovechan de la maternidad de la Iglesia, es decir de las personas que han sido seleccionadas con cuidado para dar mayor vigor al cuerpo y a la reforma, pero —al no comprender la importancia de sus responsabilidades— se dejan corromper por la ambición o la vanagloria, y cuando son delicadamente apartadas se auto-declaran equivocadamente mártires del sistema, del «Papa desinformado», de la «vieja guardia»…, en vez de entonar el «mea culpa». Junto a estas personas hay otras que siguen trabajando en la Curia, a las que se les da el tiempo para retomar el justo camino, con la esperanza de que encuentren en la paciencia de la Iglesia una ocasión para convertirse y no para aprovecharse. Esto ciertamente sin olvidar la inmensa mayoría de personas fieles que allí trabajan con admirable compromiso, fidelidad, competencia, dedicación y también con tanta santidad.

Un mes después, tras la metedura de pata sobre el obispo Barros, aquello de que “él quería pruebas y ninguna le había llevado”, había que cambiar el discurso. En este caso no había estado informado.

Envío una nueva delegación a Chile a investigar lo sucedido. Ya había hecho investigaciones previas pero no había tomado ninguna decisión al respecto. Ahora, su imagen, estaba tocada, y había que salir al paso.

Con una celeridad sorprendente se realizó la visita, se concluyó la investigación, se citó a todos los obispos a Roma y…presentaron su dimisión. Francisco quedaba exonerado de responsabilidad, no estaba al corriente.

En la carta a los obispos chilenos, con motivo de este tema, hace algunas afirmaciones realmente sorprendentes. Por ejemplo,

Por favor, cuidémonos de la tentación de querer salvarnos a nosotros mismos, salvar nuestra reputación (“salvar el pellejo”); que podamos confesar comunitariamente la debilidad y así poder encontrar juntos respuesta humildes, concretas y en comunión con todo el Pueblo de Dios. La gravedad de los sucesos no nos permite volvernos expertos cazadores de “chivos expiatorios”. (1)

Otras circunstancia análoga que me ha causado perplejidad y vergüenza ha sido la lectura de las declaraciones que certifican presiones ejercidas sobre aquellos que debían llevar adelante la instrucción de los procesos penales o incluso la destrucción de documentos comprometedores por parte de encargados de archivos eclesiásticos, evidenciando así una absoluta falta de respeto por el procedimiento canónico (2) y, más aún, unas prácticas reprobables que deberán ser evitadas en el futuro.

En la misma línea y para poder corroborar que el problema no pertenece a solo un grupo de personas, en el caso de muchos abusadores se detectaron ya graves problemas en ellos en su etapa de formación en el seminario o noviciado. De hecho, constan en las actas de la “Misión especial” graves acusaciones contra algunos Obispos o Superiores que habrían confiado dichas instituciones educativas a sacerdotes sospechosos de homosexualidad activa.(3)

(1) Para no buscar chivos expiatorios ha quedado bastante claro a quienes se señalaba. Sólo faltaron carteles de “se busca” con las fotos de los obispos chilenos distribuidas por Roma.

(2) Lo dice quien, en el mismo viaje a Chile, pisoteó todo el Derecho Canónico para casar a unos novios, con hijos en común, en un avión. Todo lo que el Derecho Canónico dice respeto al Sacramento del Matrimonio pasaba a un segundo plano ante ocurrencia “tan genial”.

Lo mismo podríamos decir de los lavatorios de pies de Jueves Santo. Creo que ninguno de los 5 que ha realizado se ajustaba a las normas vigentes en ese momento en la Iglesia. Y así podríamos seguir, consejos vendo para mí no tengo.

(3) En un concurso de cinismo esta frase sería ganadora.

Citaremos sólo algunos casos en los que Francisco ha intentando legitimar del algún modo la homosexualidad activa, su supuesta compatibilidad con el catolicismo e ir permeando sobre la Iglesia un cambio de la doctrina en este sentido:

  • Año 2013, poco después de ser elegido Papa dijo aquello de “¿Quién soy yo para juzgar?”. Posteriormente, de una forma retorcida habló del Catecismo, la tendencia gay, la no marginación etc sin referirse para nada al pecado. Nada había que sanar en esas personas.
  • Viaje a EEUU. La única visita privada es a un ex-alumno suyo, de unos 60 años y su amante de poco más de 20. Por lo que se ve en el video ya los había recibido en Roma.
  • En ese mismo viaje, en una recepción comunitaria, se filtra que ha hablado con Kim Davis, protestante americana expedientada por negarse a firmar en su trabajo certificados de uniones homosexual. Al día siguiente, Federico Lombardi realiza las siguientes aclaraciones “La breve reunión entre la Sra. Kim Davis y el Papa en la Nunciatura en Washington siguió provocando una serie de discusiones y comentarios. Para contribuir a una comprensión objetiva de lo sucedido, puedo afirmar que: El Papa se encontró con varias decenas de personas invitadas por la Nunciatura en la Nunciatura de Washington para saludarlo antes de su partida de Washington a la ciudad de Nueva York, como es el caso durante todos los viajes del Papa. Fueron saludos muy breves. cortesía a la que el Papa se ha prestado con su bondad y disponibilidad características. La única “audiencia” otorgada por el Papa en la Nunciatura fue uno de sus antiguos alumnos con su familia. Por lo tanto, el Papa no ha entrado en los detalles de la situación de la Sra. Davis y su reunión con ella no debe considerarse como un apoyo para su posición en todas sus implicaciones particulares y complejas”. Parece, que cuando quiere, no deja que la confusión se extienda, y corta rápidamente los rumores.
  • Año 2014. Francisco concede una entrevista. En ese momento se está debatiendo en Italia la ley de uniones homosexuales. Pregunta el entrevistador “Muchos países regularon la unión civil. Es un camino que la Iglesia puede comprender, pero ¿hasta qué punto?” Respuesta de Francisco “El matrimonio es entre un hombre y una mujer. Los Estados laicos quieren justificar la unión civil para regular diversas situaciones de convivencia, impulsados por la necesidad de regular aspectos económicos entre las personas, como, por ejemplo, la obra social. Hay que ver cada caso y evaluarlos en su diversidad”. La inocencia con la que Francisco, un jesuita de 80 años, ve la legislación anticristiana de todo Occidente es, francamente, conmovedora.
  • El Padre James Martín, nombrado por Francisco asesor vaticano en temas de comunicación, declara por ejemplo, que siguiendo al exhortación de Francisco Amoris Laetitia los católicos homosexuales no “están obligados a practicar la castidad”. Sigue en su puesto. No sólo eso, también recomienda asociaciones que abogan por el cambio de sexo en menores y, por supuesto, manifiesta que la Iglesia se ha equivocado en este tema a lo largo de toda su historia.
  • Algunos obispos de EEUU suspendieron conferencias del Padre Marín y el Arzobispo Cupich, de Chicago, nombrado por Francisco y uno de los más cercanos al pontífice, le invitó a darlas en la cuaresma de este año. Cupich suena como sustituto del Cardenal Pell en el G-9, grupo asesor cercano a Francisco, tal es su cercanía.
  • Por último, aunque hay más ejemplos, citó las palabras del portavoz de las víctimas de Karadima, sacerdote chileno, publicadas esta semana pasada. Según él, Francisco le habría dicho, “Juan Carlos, que tú seas gay no importa. Dios te hizo así y te quiere así y a mí no me importa. El Papa te quiere así, tú tienes que estar feliz con quien tú eres”.

Este caso refleja una vez una constante de este pontificado. Si es necesario la imagen de la Iglesia será arrastrada siempre que eso contribuya a ensalzar la del Romano Pontífice.

Capitán Ryder

P.D1: No exonero de responsabilidad a los obispos chilenos, algunos de ellos responsables, por acción u omisión, de graves daños a la Iglesia.

P.D2: Es curioso que el prelado chileno de más alta responsabilidad, Cardenal Errázuriz, miembro del G-9 asesor al Papa, siga en su puesto. ¿Por qué? Pues porque a este lo ha nombrado Francisco y sería reconocer errores demasiado cerca. Él no se equivoca.

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