BREVES MEDITACIONES SOBRE LAS ESTACIONES DE LA CRUZ (XI)

UNDECIMA ESTACION

Jesús es clavado en la cruz

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos

R. Por que por tu santa cruz redimiste al mundo

Jesús es traspasado en cada mano y cada pie con un agudo clavo. Sus ojos están empañados con sangre y cerrados por los párpados hinchados y las cejas lívidas, a causa de las bofetadas de sus verdugos. Su boca está llena de hiel y vinagre. Su cabeza está circundada por agudas espinas. Su corazón es traspasado por la espada. Todos sus sentidos son mortificados y crucificados, de modo que pueda expiar toda clase de pecados humanos. Jesús, mortifícanos y crucifícanos contigo. Que nunca pequemos con las manos o los pies, con los ojos o con la boca, con la cabeza o el corazón. Que todos nuestros sentidos sean un sacrificio a ti, y que cada miembro de vuestro cuerpo cante tu alabanza. Que la sangre sagrada que fluyó de tus cinco llagas nos unja con una gracia santificante tal, que podamos morir al mundo y vivir sólo para ti.

V. Misericordia, Señor.

R. Misericordia.

Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz.

J.H.Newman

Con martillos inhumanos

modo atroz y duro acero,

a Jesús en un madero

le clavan de pies y manos.

Desde esa Cruz ¡oh Señor!

miradme con gran piedad,

y mi pecho traspasad

con santos clavos de amor.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *