BREVES MEDITACIONES SOBRE LAS ESTACIONES DE LA CRUZ (VI)

SEXTA ESTACION

La Verónica enjuga el rostro de Jesús

V. Te adoramos, Cristo, y te bendecimos

R. Por que por tu santa cruz redimiste al mundo

Jesús dejó que la piadosa mujer se llevara una imagen impresa de su sagrado rostro, que iba a quedar para las futuras generaciones. Hizo esto para recordarnos a todos que su imagen debe estar impreso en nuestros corazones. Quienquiera que seamos, en cualquier parte de la tierra y en cualquier época del mundo, Jesús debe vivir en nuestros corazones. Podemos diferir en muchas cosas unos de otros, pero en esto debemos estar todos de acuerdo si somos de verdad sus hijos. Debemos llevar con nosotros el paño de la Verónica. Debemos meditar siempre en su muerte y resurrección. Debemos imitar su divina excelencia de acuerdo a nuestra medida. Señor, haz que nuestros rostros sean siempre agradables a tu vista, no manchados por el pecado sino bañados y blanqueados en tu preciosa sangre.

V. Misericordia, Señor.

R. Misericordia.

Que las almas de los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz.

J.H.Newman

La mujer que compasiva

a Cristo el rostro limpió,

en el lienzo se llevó

grabada su imagen viva

¡Ojalá que el retrato

estuviera en mí esculpido,

recordándome el olvido

de mi corazón ingrato!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *